NEUROCIENCIA & MEDITACIÓN - Los ritmos cerebrales de nuestros pensamientos



Ideas inéditas, imágenes abstractas y simbolismos arcaicos irrumpen en nuestra mente cuando logramos un ritmo cerebral determinado.

Desde hace muchas décadas, los ritmos de las ondas cerebrales se han clasificado tomando en cuenta su amplitud y frecuencia, y si bien eso no ha variado, se ha expandido el significado de la función que a cada ritmo se le atribuye científicamente.

El ritmo Theta, uno de los ritmos cerebrales más lentos, es actualmente asociado a períodos de alta creatividad.

Ritmos cerebrales y funciones asociadas:

Ritmo Beta (alerta máxima, vigilia, accionar, solucionar problemas, toma de decisiones).

Ritmo Alfa ( relajación, creatividad consciente, meditación no profunda)

Ritmo Theta (aún despiertos pero con mucha calma y alta receptividad para percepciones).

Ritmo Delta (hipnosis, sueño profundo, meditación profunda).

Ritmo RAM-ALTA (estrés y confusión) Ritmo muy elevado y de alto voltaje
De todos los ritmos (frecuencia de ondas cerebrales), como se desprende de la lista anterior, el ritmo Beta es el asociado a la vigilia y al estado de alerta; al ir descendiendo la frecuencia (de mayor a menor: de Beta a Delta), el cerebro entra en estados cada vez más somnolientos, siendo el ritmo Theta el ritmo en el cual, si bien el individuo permanece aún en vigilia, el estado mental está profundamente relajado, abierto a percepciones y emociones de todo tipo, y en armonía con el universo circundante. No existe tensión ni necesidad de accionar alguno.

La combinación de vigilia (persona despierta) y máxima relajación favorece que diversas imágenes, ideas y simbolismos se abran paso hacia el consciente sin las barreras (lógica, organización, acción, coherencia) que el ritmo alerta Beta impone. Los ritmos más lentos, con excepción del Delta, se asociarían a un estado de relajación consciente sin perder el contacto con el exterior.

El ritmo Theta asocia calma y cierto grado de alerta que permite recibir los mensajes o imágenes que luego formarán parte de un proceso creativo, ya entonces con el cerebro alerta, funcionando en Beta, con el fin de organizar y dar forma a lo percibido.

¿Qué tipos de percepciones pueden presentarse durante el ritmo Theta?

El ritmo Theta puede dar origen a todo tipo de percepciones, tanto a las hipnagógicas o imágenes asociadas al despertar y al sueño, como a percepciones que por falta de explicaciones científicas - o inversamente: por la existencia de las mismas- son clasificadas como extrasensoriales. Vale decir que los cinco sentidos pueden comprometerse en las percepciones y que las emociones inconscientes acompañan al proceso en muchos de los casos.

La comprensión de las ideas propias y de los otros toma otra dimensión más universal, más cósmica, razón por la cual el famoso psicoanalista argentino Enrique Pichon- Rivière, quien explorara entre numerosos procesos del inconsciente, a las raíces de la creatividad, solía supervisar las historias de los pacientes de otros terapistas, entrando en una especie de somnolencia o trance-casi dormido a vistas de sus colegas- para así poder captar aquellos detalles y simbolismos que en un estado de alerta máxima no hubiera percibido en su total dimensión.

¿Cómo se logra el "estado creativo"?

Con mediciones electroencefalográficas en paralelo a una escucha flotante, los investigadores exploraron ese potencial, y los resultados demostraron que durante el ritmo Theta el individuo se acerca al contenido de su inconsciente, ajeno a él durante los estados de alerta. Del mismo modo observaron que este contenido, en formato de imágenes compuestas, irrumpe desde su interior imponiéndose como pura inspiración. “Les llega" de algún lado: de ellos mismos.

Los campos energéticos, cada vez más estudiados dentro del marco de la interacción e influencia de la energía sobre la materia (campo que dio origen a las nuevas Ciencias Noéticas), se consideran verdaderos puentes de enlace energético-eléctrico-físico que definen a la creatividad como un proceso activo de percepciones y expresiones de las mismas, en el cual las funciones cerebrales superiores (el intelecto) funcionarían como "editores in situ" del producto creativo generado en bruto por la amalgama consciente-inconsciente que nace de estados especiales en donde existe una elevada percepción externa asociada a un íntimo contacto con el interior de nosotros mismos.

¿Cómo lograr entrar en el ritmo Theta?

Las personas que intentan por sí mismas relajarse de la manera más profunda -o al menos una alta mayoría de ellas-se duermen sin mucho preámbulo durante el proceso de relajación profunda. Pasan desde la vigilia y su tensión habitual, a calmar tensiones, a relajar los músculos, a bostezar y a dormirse. Es muy difícil permanecer -despierto- en el estado Theta, es necesario aclararlo.

Sin embargo con un entrenamiento adecuado a cargo de personas que ya han sido entrenadas ellas mismas para crear conscientemente estos estados mediante técnicas de feedback (retroalimentación) o auto hipnosis, puede lograrse dominar el ritmo cerebral propio y permanecer despiertos y al acecho de las percepciones un tiempo suficiente como para entrar en el “estado creativo“, mientras el cerebro funciona a un ritmo lento. Ese momento de relajación plena, de ser logrado, dará como fruto la recepción de imágenes, olores, y demás sensaciones que ampliarán la creatividad del individuo al provocar su "estado creativo".

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