PENSAMIENTOS DE YOGUI BHAJAN - Karma y Dharma




“Cuando enriqueces tu mente, puedes romper las cadenas de los hábitos inferiores y del ego. Puedes actuar como una parte de todo el cosmos y aprender a elevar y a dejar ir. Todo lo que sujetas, lo que sientes que posees, no es un regalo, crea karma, es una deuda. ¿Qué es lo que tú puedes dar en la vida? Cuando tu mente es sutil ¿Qué puedes dar? Puedes dar dinero, consejos, un trabajo y muchas cosas.


Pero ese dar, por sí mismo, no vale nada si conlleva una expectativa. La única cosa que verdaderamente puedes dar a otra persona es el perdón. En aras de dar, perdona. Si tienes un ápice de cerebro refinado, perdona y olvida. Actúa desde tu gracia, modales y conciencia y confía en la mano de Dios. No puedes entender y dominar la mente sin este conocimiento de ti mismo, de tu realidad y tu espíritu.


Cuando los karmas permanecen, tú también permaneces. El karma se tiene que convertir en dharma. El dharma sucede cuando se salda la cuenta, cuando tu disciplina y compromiso te hacen positivo y agraciado. Entonces sales de tu capullo y te conviertes en líder, elevas todo y dejas un legado. Esa habilidad de transformar lo negativo en positivo, de apoyar todas tus acciones con tus Facetas y modales es el resultado de la meditación. Viene con la mente refinada. Es lo que se desarrolla a través de sadhana y aradhana. A través de llapa (recitación) y disciplina.


Cuando permaneces en tu propio ego, la otra persona sabrá que sólo te importas tú. Gente así tiene mente muy negativa y miedosa que no puede pensar positivamente y mucho menos de manera neutral. Este universo, esta vida, este cuerpo y tú, no son una maldición ni un error. Por la voluntad de Dios estás hecho a su imagen y tú has ganado esta vida de gracia, gloria y grandeza. Para eso has nacido. Solo que algunas veces, olvidamos ser vastos.

Nos volvemos demasiado estrechos y personales y despreciamos las enseñanzas, al maestro y al mundo. Simplemente perdona, da lo mejor y guía con gracia para dejar un legado de bondad y compasión.”


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