POSTURA DE LA VELA - Reduce las varices y estimula la glándula tiroides



La posición de vela o posturas invertida sobre los hombros, como otras posiciones invertidas brinda muchos beneficios al facilitar el retorno venoso y aliviar el trabajo cardíaco.

Además de aliviar el trabajo del corazón, la posición de vela al presionar la zona de la garganta, estimula la glándula tiroides y los órganos del cuello y el tórax.

Favorece la irrigación sanguínea al cerebro y el retorno venoso desde los miembros inferiores, por lo que es beneficiosa en el tratamiento de las várices.

Por otra parte, produce un gran estiramiento de la zona del cuello, lo que alivia las contracturas cervicales.

Como otras posiciones invertidas, no es recomendable en personas hipertensas y ante cualquier duda o en circunstancias especiales, como el embarazo, deberás consultar con tu médico, antes de realizarla.

Básicamente, se trata de una postura invertida, en la que el cuerpo descansa sobre los hombros y que tiene como objetivo, estirar las regiones cervical y torácica.

Realización de la posición de vela

Acuéstate de espaldas en el suelo, con los pies juntos, los brazos estirados a los lados y las manos apoyadas en el suelo.

Levanta las piernas hasta alcanzar un ángulo recto en relación al torso, sin mover la espalda, ni la cabeza.

Levanta el cuerpo, colocando las manos sobre tus glúteos y empujando el cuerpo hacia arriba, hasta que estés apoyado sólo sobre tus hombros. Realiza este movimiento muy lentamente.

Endereza la espalda al máximo y mantén la posición, no más de 30 segundos para comenzar. Luego podrás prolongarla gradualmente.

Regresa lentamente a la posición inicial y relájate.

Al realizar esta postura, el cuerpo debe estar bien centrado, los codos no deben separarse demasiado y las piernas deben estar juntas y sin flexionar.
Si tienes inconvenientes para levantar las caderas, puedes ayudarte con una pared o una silla.



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