12 BENEFICIOS NEUROLÓGICOS Y FISIOLÓGICOS DEL YOGA



( Fuente: http://www.elnuevoherald.com/2012/01/14/1101513_p2/los-multiples-beneficios-del-yoga.html )

Al ofrecer un balance de cuerpo y espíritu, esta práctica antigua puede aumentar la flexibilidad, fortaleza y ayudar a calmar la mente.

Cuando Susie Higgins fue diagnosticada con cáncer de endometrio en etapa tres, hace dos años, el médico le dijo que las expectativas “no eran buenas”.

“Nunca olvidaré ese día”, dice la residente de Fort Lauderdale. Pero en vez de desesperarse, ella practicó yoga.
Al igual que tantos otros estadounidenses, Susie ha reconocido los beneficios de esta antigua práctica que utiliza los movimientos físicos y la respiración para brindar balance al cuerpo y a la mente. De hecho, el estudio titulado Yoga en América 2008, encontró que más de 15 millones de estadounidenses practican yoga.

“Con el yoga aumenta el control del cuerpo según aumenta la flexibilidad y la fortaleza”, dice el Dr. Ashwin Mehta, director médico de Medicina Integrada en el Sylvester Comprehensive Cancer Center en la Universidad de Miami.

Sentirse en control puede contrarrestar el sentido de impotencia que experimentan las personas cuando se enfrentan a un diagnóstico como el de cáncer. Mehta está tan seguro de los beneficios del yoga para sus pacientes de cáncer que ofrece una clase de yoga específicamente para ellos.

“La mente es un poderoso aliado en el cuidado del cáncer y puede usarse en conjunto con la quimioterapia y la cirugía”, dice este doctor que practica yoga desde que tenía 10 años de edad.
Higgins, quien ahora es maestra de yoga en el Zachariah Family Wellness Pavilion en Fort Lauderdale, es una fiel creyente en el potencial de sanación de esta práctica. Terminó el tratamiento de quimioterapia hace un año y hoy se mantiene libre de cáncer.

“Es una ciencia antigua que realmente funciona”, dice. Sin embargo, los investigadores no han sido siempre capaces de probar sus beneficios en estudios aleatorios controlados. “Es difícil crear un placebo para el ejercicio. Necesitamos pensar más en estudiar los beneficios del yoga” dice Mehta.
Mientras tanto, esos beneficios son bien conocidos para las personas que la practican. “He visto que el yoga ayuda en todo, desde cáncer hasta con un catarro común”, dice June Blank quien, con más de 80 años, es maestra de yoga en Miami.

Quizás, entre los mayores beneficios universales de practicar yoga están el aumento de la flexibilidad y el fortalecimiento del cuerpo, así como un mejor balance, condiciones que, generalmente, disminuyen con la edad.
“Estiras y fortaleces músculos que usualmente no trabajas cuando sólo levantas pesas”, dice Kaia Calbeck, psicóloga neurológica y clínica con práctica privada en South Miami. Está afiliada al South Miami Hospital y ha practicado yoga por los últimos seis años.

También se pueden beneficiar personas con problemas de espalda. “Está probado que el yoga es bueno para los dolores de la espalda baja”, dice Mehta. Explica los beneficios imaginando la espalda como el Puente Golden Gate. La columna vertebral hace la función de una torre para el puente y los ligamentos y músculos son los cables. La forma en que se sienta, duerme, se pone de pie y camina puede resultar en que los “cables” halen más de un lado que del otro.

“Ahí es cuando su postura se deteriora”, dice Mehta. Practicar yoga ayuda al fortalecimiento de todos los músculos de la espalda, mejorando su postura. De hecho, si usted visita a un terapéuta físico con una prescripción para el dolor de la espalda baja, probablemente le sugieran ejercicios de fortalecimiento y estiramiento. Muchos de estos son clasificados como extensiones de la espalda o ayuda para la estabilización de la espalda, pero semejan posiciones de yoga como la cobra y la inclinación de la pelvis.

Pero los beneficios del yoga van más allá que la tonificación y el fortalecimiento, ya que puede afectar el funcionamiento del cuerpo. Por ejemplo, el cortisol es una hormona producida por las glándulas suprarrenales cuando se está bajo estrés. El cuerpo la libera en la mañana aún antes de despertarse. “Le ayuda a prepararse para las actividades del día” dice Mehta.

Aunque una liberación rápida de cortisol puede ser beneficiosa cuando está en estrés, un nivel elevado por mucho tiempo puede causar problemas. Los niveles altos de cortisol pueden afectar el cerebro, suprimir la tiroides, causar un desbalance del azúcar en la sangre, disminuir la densidad ósea y el tejido muscular, aumentar la presión sanguínea, reducir la capacidad inmune y la habilidad de sanar, y aumentar los depósitos de grasa alrededor del abdomen que están asociados con ataques del corazón, derrames y elevados niveles de colesterol “malo”.

El yoga puede balancear los niveles de cortisol ayudando a relajarse, lo que facilita que los niveles de cortisol vuelvan a estar como antes del período de estrés.
Por otro lado, los niveles muy bajos de cortisol se asocian con la dolorosa condición de la fibromialgia. El yoga puede ayudar también en estos casos. Mehta cita un estudio que demuestra que después de ocho semanas de practicar yoga, las personas que padecen de esta condición muestran niveles más altos de cortisol en su sangre y menos dolor.
La práctica de yoga puede provocar que el sistema nervioso parasimpático (PSNS) se active y cause tranquilidad. El PSNS (por sus siglas en inglés) regula los órganos y glándulas cuando las personas están listas para “descansar y digerir”.

Mientras más pueda relajarse, mejor serán las oportunidades de evitar padecimientos relacionados al estrés, incluyendo alta presión sanguínea, depresión, ansiedad, fatiga crónica, catarros y un sistema inmunológico débil. El yoga también puede ayudar a que las personas duerman mejor. “La investigación está en una etapa piloto”, dice Mehta.

Pero los estudios han demostrado que, después de seis meses de practicar yoga, los residentes de una facilidad de vivienda asistida estaban menos deprimidos y dormían mejor que aquellos que no participaron en el estudio.
A través de su práctica, Calbeck ha encontrado que el yoga puede ayudar a los pacientes que sufren de desórdenes de ansiedad. Enfocando los pensamientos en el cuerpo, la práctica de yoga puede ayudar a calmar los pensamientos que llevan a la ansiedad, según explica.

No sólo hay beneficio en las posiciones de yoga. La concentración en la respiración, que es parte de la práctica de yoga, puede también afectar la mente y el cuerpo. “Respirar está relacionado, fundamentalmente, con el estado psicológico y emocional”, dice Mehta.

Se ha demostrado que practicar una hora de yoga que incluya ejercicios de respiración, ayuda al cuerpo a liberar ácido Y-Aminobutírico (GABA). Este es un neurotransmisor que inhibe el movimiento de información entre las neuronas del cerebro y que puede evitar que la mente esté sobre estimulada.

“La liberación de GABA después del yoga hace que el cuerpo se sienta más relajado que si está acostado leyendo un libro”, dice Calbeck. Mehta añade que cuando se cambia el estado de la mente, la respiración también cambia. Por ejemplo, si está asustado, hay una respiración fuerte o jadeo. Pero si está relajado respirará más lento y profundo. Cuando se respira profundo, se lleva más aire a las partes más profundas de sus pulmones donde hay la mayor cantidad de vasos sanguíneos. Es ahí donde la sangre libera el bióxido de carbono y toma el oxígeno del aire que ha inhalado.
Esta sangre, rica en oxígeno, ayuda a alimentar las células y los músculos. El intercambio de gases ayuda también a que el cuerpo se deshaga de productos de deshechos metabólicos asociados con la inflamación y los calambres musculares.

“La práctica de yoga trae el cuerpo al aquí y al ahora. Y ese es un lugar fértil para la sanación y el bienestar. La practico diariamente”, dice Mehta.

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