MEDITACIÓN CON EL OM


 La respiración de fuego es una respiración purificadora y energética, realizada a través de contracciones abdominales.

Una vez que hemos podido sentir el diafragma durante la respiración profunda y prolongada, hay varias formas de empezar la práctica de Agni Prasana, durante la cual el aire es inhalado y bombeado hacia fuera de forma muy rítmica, como si se usara un fuelle, sin sentir ningún tipo de tensión en los músculos del abdomen, pecho, caja torácica o en los hombros, los cuales permanecen relajados durante toda la respiración, hasta parecer que puedes continuar el ritmo de la respiración indefinidamente con poco esfuerzo.


Una de las formas de empezar a hacer la Respiración de Fuego, es el empezar con una respiración completa, y cuando los pulmones se han expandido completamente como he descrito antes, inmediatamente forzar el aire a salir, y en cuanto hayamos expulsado casi todo el aire, volvemos en expandir el aire de vuelta hacia dentro, arqueando cada vez la columna hacia delante y presionando ligeramente las palmas contra las rodillas para poder sentir el diafragma llenar los pulmones de atrás hacia delante completamente, y después contraerse de nuevo. Con cada respiración uno expande y contrae un poquito más rápido, hasta que sin expandir y contraer completamente, sentimos un ritmo, y permitimos que el ritmo asuma el control.


La otra manera de sintonizar con el ritmo de la Respiración de Fuego puede ser al comenzar de forma inmediata con una respiración rítmica y potente, simplemente visualizando el parecido del diafragma a un fuelle. De cualquiera de las formas, llegado a este punto puedes hacer la Respiración de Fuego o muy potente o muy ligera. La Respiración de Fuego no es lo mismo que Bhastrika pranayama, la cual es una forma de respiración rápida, ligera y rítmica, normalmente enseñada como uno de los pranayamas del hatha yoga. 


Agni Prasana vitaliza completamente el sistema nervioso, causando la secreción de la glándulas y purificando así la sangre. Cuando se realiza en ciertas posturas y con ciertos movimientos (Bhandas o llaves), los cuales se hacen para contraer (contraer hacia dentro) o expandir (relajar) la presión en los plexos nerviosos y centros glandulares, esas áreas se vitalizan y llenan de energía. 


A medida que esas áreas se vitalizan, los fluidos sexuales (seminales) son liberados a la corriente sanguínea y fluyen a aquellas áreas afectadas, para que así esas áreas se mantengan con vitalidad y la presión pránica se eleva en el cuerpo convirtiendo Bindu (energía Rajas y Tamas) a Ojas (energía Satvica), la cual llenará y penetrará todo el cuerpo y mente. Poco a poco, a lo largo de un periodo de tan sólo varias semanas de series y kriyas combinando postura, movimiento, respiración, sonido y llaves corporales, el cuerpo entero comenzará a sentirse energéticamente eléctrico y etéreo, a medida que el campo se equilibra con una fuerza interna parecida a la de una dinamo. A medida que esta fuerza crece y se polariza, la mente se vuelve muy tranquila, muy clara y nítida, y se siente una radiación alrededor del cuerpo y de la cabeza.