MEDITACIÓN CON VELAS BLANCAS - Meditación para principiantes




El fuego es uno de los cuatro elementos esenciales, junto con la tierra, el aire y el agua. Está presente en las culturas primitivas como uno de los fundamentos del mundo, elemento imprescindible para la creación y funcionamiento de la vida en el planeta.

Meditación con el fuego:

A continuación explicaremos el procedimiento para realizar este tipo de meditación.

El momento:

Se deben elegir las mañanas, pocos minutos después de levantarse, ya que la mente aún permanece en estado "alpha".

Duración:

Al empezar con la práctica de este tipo de meditación se le pueden destinar 10 minutos que más adelante podrán aumentarse a 20.
El tiempo de meditación estará sujeto a las posibilidades de cada uno, aunque este tipo meditación invita a quedarse más tiempo.
Para controlarlo se puede colocar un "reloj" con alarma no estridente que se encargue de avisar cuando haya transcurrido el tiempo establecido.

Preparación:

Para poder llevar a cabo esta práctica de meditación es necesario estar sumamente cómodos y sin nada que estorbe el proceso. Por ello se deben llevar ropas muy livianas, de algodón, sin nada que ajuste o apriete; preferentemente descalzos y sin accesorios.
El entorno debe estar silencioso o con los sonidos habituales del lugar, pero no se colocará ningún tipo de música. Habrá que apagar todos los teléfonos y no dejar ninguna tarea pendiente para cuando se termine la meditación como la lavadora o la cocina. Tampoco se utiliza incienso. Es importante avisar a las otras personas que están en el hogar que necesitas tener este espacio sin interrupciones.

Lugar:

Debes estar con comodidad, en el hogar, en una butaca cómoda ya que deberás permanecer sentado largo rato.

Pasos:

1. Enciende una vela blanca y observarla mientras se realiza un ejercicio de respiración, estableciendo la intención de meditar. En los siguientes dos minutos, se reafirmará la intención de meditar, concientizándose de la importancia del momento como un espacio de comunión con el espíritu, afianzando la voz interna.

2. A continuación deberá sentarse en una posición muy cómoda.

3. Antes de comenzar se debe establecer el tiempo que se destinará a la meditación.

4. Los siguientes dos minutos se deben destinar al proceso de relajación. Este consiste en cerrar los ojos y recorrer el cuerpo mentalmente, tratando de encontrar puntos de tensión para poder relajarlos. Al encontrar un punto de tensión se debe inhalar y exhalar, concentrándose para que, con la exhalación, se disuelva la tensión.

5. Con los ojos abiertos y observando la vela, se realiza el siguiente ejercicio de respiración:
Inhalar - contar 1 (con la voz interna)
Exhalar - contar 2
Inhalar - contar 3
Exhalar - contar 4
Inhalar - contar 5

Y así hasta llegar hasta 10. Luego se comienza nuevamente desde el uno y se repite el ciclo de diez respiraciones mientras se observa la llama de la vela.


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