MEDITACIÓN PARA LOS MOMENTOS DIFÍCILES





En la vida te encuentras con tareas, proyectos y problemas que parecen imposibles de resolver. En estos casos, una de la primeras reacciones (muy humana y por la que todos pasamos) es la de quejarnos. Nos resistimos a aceptar las cosas y nos lamentamos de nuestra mala suerte. Caemos en el victimismo. Nuestra mente, tampoco nos ayuda en nada y a veces convierte un grano de arena en una montaña.

Nos hace ver peligros y situaciones que “pueden” ocurrir, pero que en la mayoría de ocasiones nunca suceden. Nuestro peor enemigo está dentro de nosotros mismos. Estamos paralizados. En estos casos, lo primero que tenemos que hacer es, pensar que nuestra mente es una gran actriz que tiende a exagerar las cosas. No le hagamos caso.

Para pasar a la acción nos centraremos más en la resolución del problema, que en el mismo problema. Para que el tamaño de la tarea, proyecto o problema no te abrume, divídelo en trozos más pequeños. Divide y venderás el problema.

Convierte un gran imposible en muchos pequeños posibles, que no te intimiden tanto. Se trata de pasar a la acción y empezar a hacer uno de esos trozos. Después que termines, sigue con otra parte. El conseguir pequeñas victorias, te motivará a seguir y aumentará tu autoconfianza. Como decía aquel anuncio de Adidas “Impossible is Nothing” (Nada es Imposible).

www.karmayoga.es