PRANAYAMA: Técnicas de respiración para calmar la mente



Pranayama es el vínculo entre los organismos fisiológico y 
espiritual del hombre. Así como el calor físico es el eje de nuestra vida, el 
pranayama es el eje del yoga. En el Hatha Yoga Pradipika se afirma que 
donde hay mente hay respiración y donde hay respiración hay mente. Si 
podemos controlar la respiración, podemos controlar la mente y viceversa; 
por lo que deberíamos aprender a hacer rítmica nuestra respiración a través 
del pranayama. Pero estas técnicas han de ser practicadas con la debida 
cautela y bajo la supervisión de un profesor. 


El pranayama se halla en la frontera entre los mundos material y 
espiritual, siendo el diafragma el punto de encuentro del cuerpo físico y 
espiritual. La práctica de pranayama despeja las nubes del cerebro para así 
iluminarnos y aportar claridad y frescura a nuestra mente y espíritu. 
Al inspirar, el yo-verdadero entra en contacto con el cuerpo. Por eso 
la inspiración es la evolución del alma hacia el cuerpo: el aliento cósmico 
espiritual que entra en contacto con el aliento individual.  
La espiración, desde el punto de vista de la salud física, es la 
eliminación de las toxinas del organismo. Desde el punto de vista 
psicológico, aquieta la mente. Desde el punto de vista espiritual, se trata del 
aliento individual de la persona que entra en contacto con el aliento 
cósmico externo a fin de que ambos se fundan en uno. 
La espiración es el abandono de nuestro ego. No solo se trata de una 
expulsión de aire, sino de la expulsión de nuestro ego en forma de aire. En 
la espiración nos volvemos humildes, mientras que con la inspiración 
sobreviene el orgullo. 
Muchos de los problemas de ansiedad y estrés son derivados de una 
mala respiración, con el pranayama aprendemos a respirar más y mejor, de 
forma exclusiva por las fosas nasales. Existes respiraciones relajantes, y 
que nos sacan del letargo. 


Beneficios generales del Pranayama:


 La práctica del pranayama influye positivamente en todas las 
estructuras del ser humano: el cuerpo físico, el cuerpo energético y los 
niveles emocional y mental. 

 Mejora la captación de oxígeno y la eliminación del dióxido de 
carbono. 
  
 Purifica las vías respiratorias y los pulmones incrementan su 
circulación sanguínea. 

 Asegura la apropiada circulación de los fluidos corporales en los 
riñones, estómago, intestinos, hígado, etc. Estimula el proceso digestivo. 

 Purifica la sangre. 

 Tonifica el corazón, el sistema nervioso, la médula espinal, y el 
cerebro. 


 Durante la retención se estimula la respiración celular.